Principios y valores

 

Principios cooperativos

Nuestra asamblea reconoce los principios y valores cooperativos aprobados por la Alianza Cooperativa Internacional (ACI), además de aportar nuevas prácticas de acción.

1.  Adhesión voluntaria y abierta.
2.  Gestión democrática por parte de los socios.
3.  Participación económica de los socios.
4.  Autonomía e independencia.
5.  Educación, formación e información.
6.  Cooperación entre cooperativas.
7.  Interés por la comunidad.
8.  Transformación de las relaciones socioeconómicas y ambientales.

Valores

  • Soberanía alimentaria

La soberanía alimentaria es el derecho de los pueblos a servirse de alimentos nutritivos y culturalmente adecuados, accesibles, producidos de forma sostenible y ecológica, y su derecho a decidir su propio sistema alimentario y productivo. Entre otras, se fundamenta en el reaprendizaje de una práctica cooperativa y en la organización del trabajo cooperativo como eje central de la vida social. La soberanía alimentaria da prioridad a las economías locales y a los mercados locales y nacionales, y otorga el poder a los campesinos y a la agricultura familiar, la pesca artesanal y el pastoreo tradicional, y coloca la producción alimentaria, la distribución y el consumo sobre la base de la sostenibilidad medioambiental, social y económica. La soberanía alimentaria promueve el comercio transparente, que garantiza ingresos dignos para todos los pueblos, y los derechos de los consumidores para controlar su propia alimentación y nutrición. Garantiza que los derechos de acceso y a la gestión de nuestra tierra, de nuestros territorios, nuestras aguas, nuestras semillas, y de conservación de la biodiversidad, estén en manos de aquellos que producimos los alimentos. La soberanía alimentaria supone nuevas relaciones sociales libres de opresión y desigualdades entre los hombres y mujeres, pueblos, grupos raciales, clases sociales y generaciones.

  • Agroecología

La producción de productos agrarios y el trabajo en el campo está fundamentada en la ciencia y práctica agroecológica, entendida como un manejo ecológico de los recursos naturales y la actuación en los agroecosistemas de una forma sostenible. Esta práctica se basa en los conocimientos y técnicas de las comunidades locales, con capacidad de experimentar, evaluar e innovar en el proceso productivo. Esta práctica se realiza a partir de formas de acción social colectiva y el intercambio de información participativa en los grupos de trabajo, tanto en los ámbitos de producción como de circulación y consumo. En definitiva, la agroecología promueve una actividad agroalimentaria sustentada en la ecología y calidad de los alimentos, socialmente justa y económicamente viable.

  • Salud colectiva y preventiva

La alimentación es una acción indispensable para la vida de los seres humanos. Por tanto, se trata de poner en valor la importancia de los alimentos como medio de vida, de salud y de identidad cultural. Se estable así el derecho a una salud preventiva a través del consumo de alimentos sanos y de calidad, elaborados de forma cooperativa. Para ello es indispensable la transparencia y la información fluida acerca de la composición y tratamiento de los productos agroalimentarios, tales como su origen y trazabilidad.

  • Solidaridad, ayuda mutua y trabajo cooperativo

La cooperación es un valor universal de la humanidad, ligada a los criterios de ayuda mutua y solidaridad (in solidum) ejercida mediante las relaciones sociales con otras personas. La ayuda mutua ejercida en el proceso de trabajo ha sido históricamente una práctica fundamental en las relaciones entre seres humanos, un hecho indispensable de la vida común en sociedad que queremos desarrollar en nuestra tierra. Se hace necesaria la construcción de nuevos parámetros económicos que estén al servicio de la mejora de la calidad de vida de las personas y una vida en armonía con la naturaleza. La Economía Socia y Solidaria sitúa a las personas en el centro de su actividad con el fin de reproducir nuevas relaciones de vida colectivas e individuales, conectada a otros aspectos de carácter político, social y cultural. A través de la práctica cooperativa se reivindica una democratización nuestro modelo socioeconómico basado en los principios de redistribución y equidad, de democracia, igualdad, y autogestión, alejados de una actividad exclusivamente productivista, consumista, o bien de la mera acumulación de capital.

De la misma manera, promocionamos el trabajo cooperativo en distintos ámbitos de la vida social y de la economía tales como la vivienda, la educación, la sanidad, el transporte, las tareas financieras, la energía, telefonía, entre otras. SOM COOPERATIVA.